A la hora de cocer el marisco, el agua de mar es la mejor manera de cocerlo, en lugar del agua con sal normal. Si no es posible cocerlo en agua de mar, intenta que la sal sea marina. Ya que esta agua darán un mayor sabor a mar tan característico del marisco.

Debemos tener en cuenta, cuando preparamos un marisco de gran tamaño, abrir el crustáceo por la mitad desde la cabeza hasta la cola. Este corte se hará justo antes de introducir en el horno o en la plancha.

mariscoCuando se prepara un bogavante o langosta entera es una buena costumbre atar la cola estirada a una tablilla. Así se evita que el marisco se mueva en la cazuela y quede enroscada. Una vez cocida la cola, estando estirada tendrá una presentación más atractiva.

Lo mismo se puede hacer con gambas o langostinos, para evitar que al cocer o hacer a la plancha se hagan en forma curva, bastará introducir un palillo o brocheta en la cola del marisco en el momento de la cocción. Una vez cocinado retiraremos el palillo y mantendrá la forma.

A la hora de comparar dos piezas de marisco de la misma especie y de igual tamaño la que más pese se considerará de mejor calidad. Ya que la pieza más pesada estará más llena y en mejores condiciones de ser consumida.

La tinta de los calamares da a éstos un sabor y color característico. Sin embargo, la tinta de calamar no se puede comer en crudo ya que es tóxica. Si la tinta se cuece pierde esa toxicidad.